UN MENSAJE AL CORAZÓN es un Apostolado Evangelizador de la Iglesia Católica, con presencia en diferentes latitudes gracias a la difusión de los mensajes radiales y televisivos, así como los artículos en prensa, internet y redes sociales, todos son mensajes escritos al corazón por Monseñor Rómulo Emiliani c.m.f. BIENVENIDOS A NUESTRO BLOG! CON DIOS SOMOS INVENCIBLES!
martes, 14 de marzo de 2023
JOSÉ EDUARDO Y SU HIJO
¿POR QUÉ LA ORACIÓN?
HAY UNA ASPIRACIÓN PROFUNDA
LAS TORTURAS EN EL PRESENTE.
HAY TANTOS CRISTOS ROTOS
EL SUFRIMIENTO DE CRISTO.
martes, 13 de septiembre de 2022
¿HAS PENSANDO EN ESTO?
¿Has pensado que todo un Dios, creador del universo,
que todo lo que existe lo sostiene,
más de siete mil millones de personas
en la tierra y de billones de galaxias
y un sinfín de estrellas que se extiende
por espacios de años luz sin término,
piensa en ti como si fueras un alma sola?
Sí, piensa en ti, te contempla siempre,
dialoga contigo, está pendiente
de ti y de todo lo tuyo,
como si nadie más existiera en la historia.
Está ocupado en lo tuyo, conoce hasta el número de tus cabellos,
cuánto aire respiras, tus pulsaciones, miedos
y preocupaciones. Sabe quién eres.
Qué amor tan portentoso,
que todo un Dios esté para ti, qué hermoso,
y de manera exclusiva, y que desde que estabas en el seno
de tu madre vio cómo crecías
y estuvo presente cuando nacías
y hasta el día de hoy está contemplándote,
bendiciéndote, amándote, perdonándote,
aceptándote tal y como eres.
¿No te consideras un ser dichoso, privilegiado, como nadie?
Así pasa con todos y cada uno, pero pocos se dan cuenta
de tan grande milagro. Donde vayas, pase lo que pase,
Él te seguirá amando de manera única, singular, eterna,
incondicional, y nunca estarás solo. Qué verdad tan bella.
LA CODICIA.
Una de las causas más profundas de nuestra situación de degradación, corrupción, hambre y guerras, es la de la codicia: esa sed insaciable de tener, poseer, acaparar, dominar, extender dominios, llenarse de cosas, una especie de estómago mental sin fondo. Queremos más bienes materiales, títulos, fama, honores, para satisfacer un ego insaciable. De ahí la raíz de tantos conflictos, encontronazos, rupturas empresariales, políticas, religiosas, guerras que generan la destrucción del ser humano. Y cuando no tenemos lo que tanto ansiamos viene la envidia, el deseo de tener lo del otro, y cuando eso no es posible, inmediatamente viene una tendencia a destruir a la otra persona, acabando con su fama, su buen nombre, inclusive arrebatándole sus bienes de cualquier manera.
La codicia genera la unión con otros con iguales fines y la creación de redes de insaciables acaparadores que buscan la manera de tener más y repartirse el botín, como cuando en las guerras antiguas se vencía y se le quitaba al derrotado sus bienes y se los llevaban al país vencedor. De ahí también la esclavitud en una de sus modalidades, la de tener personas prisioneras del país vencido, a los que convertían en siervos. Esa unión, cuando el único fin es enriquecerse crea entidades de comercialización productora, bancaria, de bienes raíces, y otros gremios como inversionistas, inclusive cooperativas, cuyo único fin es aumentar el capital y repartirlo. Estas entidades buscan sus aliados en abogados, políticos, gobiernos, ejércitos, y otras fuerzas para protegerse. De ahí se crean estructuras socio políticas y económicas que contribuyen a promocionar una gran injusticia.
¿Cómo luchar contra eso? Purificando el alma a nivel personal y comunitario, y para eso evangelizar a tiempo y a destiempo, promoviendo un tipo de vida solidario, austero, fraterno, compasivo, que tenga en miras el bien común, el respeto a la dignidad humana y la inclusión con programas políticos y económicos de los más pobres de la sociedad. Y claro, queremos empresas bancarias, inversionistas, productores, comerciantes que trabajen para el bien común, y aunque tengan fines de lucro, y tienen todo el derecho como empresa privada, sean regulados pensando en las mayorías. Que sean personas conscientes de que hay que compartir, y para eso que sean justos y compasivos. Que se genere un capitalismo más humano, donde el sistema de la oferta y la demanda, el libre comercio, sea supervisado y encausado al desarrollo integral de la sociedad. Necesitamos inversionistas nobles y empleados, mano de obra, mientras más calificada mejor, que unidos ayuden a erradicar la pobreza extrema y escandalosa que nos domina y abochorna. Que se promueva el empleo, aún del menos instruido, para que las personas puedan con dignidad ganarse el pan de cada día.
Monseñor Rómulo Emiliani c.m.f.
domingo, 14 de agosto de 2022
ERES EL VERBO ENCARNADO
NO SEA UN TÍTERE DE NADIE
Una de las cosas que hacen los poderes del mundo y desde siempre es el de manipular a las personas para conseguir sus objetivos. Para eso usan la información tergiversada, generalmente para difamar o desprestigiar al enemigo, presentándolo como un monstruo, un peligro o amenaza para los demás. La información basada en la mentira siempre sugiere o afirma que lo que presenta el poder de turno es lo mejor. Que no hay otro mundo posible del que presenta quien tiene el poder. Confundir, tapar la realidad, presentar un mundo ficticio, impedir se descubran las cosas han sido técnicas de siempre.
Otra forma de manipular es a través del miedo. Creando inseguridad en cuanto a la libertad, pérdida de bienes o de la vida, el poder convertido en dictadura siempre está amenazando de muchas maneras, haciendo ver que tienen toda la capacidad para hundir, destruir a cualquiera. Hacen creer que conocen todo de los demás y que pueden acusar a cualquiera y condenarlo por conspiración o sublevación.
También otra forma de manipulación es llenar de bienes y privilegios a los que son serviles a un régimen dictatorial o inclusive a cualquier gobierno de turno. Esto prácticamente consiste en comprar conciencias para beneficio del que tiene el poder.
En el mundo hay poderes transnacionales que manejan información y bienes para manipular, ya sea para mantener una postura ideológica frente a algo, ya sea para consumir productos de manera casi irracional, o para cultivar miedos que impidan cambios. En el fondo tienden a uniformar mentalmente y en comportamientos a la humanidad.
Ante todo esto, veamos a Jesús. Nunca se dejó manipular por nadie. No cultivó miedos. Buscó la verdad siempre. Bueno, él era la verdad. No se dejó acomplejar por nadie. Nunca bajó la cabeza ante nadie. Ningún poder del mundo le hizo doblegar. Tenía a Dios padre como su Señor y al Reino como su meta en la tierra. Su misión era servir, salvar, hacernos hijos de Dios. Fue siempre libre ante los poderes reinantes. Vivió pobremente, sin apegos a nada ni a nadie. Se retiraba todos los días a orar, meditar, pensar. Buscaba el silencio. Mantenía su vida interior plena. Por eso su criterio era verdadero, objetivo, sereno, profundo, auténtico. Y compartía con sus amigos la verdad y los escuchaba. Sabía analizar los poderes del momento y ver en profundidad sus mentiras y malas intenciones.
Si lográramos imitar a Jesús en todo eso, nos permitiría no ser títeres de nadie. No dejaríamos se nos usara como instrumentos serviles para que otros consigan sus fines. Seríamos libres con un juicio crítico y sólido, capaces de generar respuestas a los problemas reales. Seríamos personas auténticas, gente pensante.
Monseñor Rómulo Emiliani c.m.f.
miércoles, 22 de junio de 2022
ERA UNA NIÑA QUE SE ENFRENTÓ A LA MUERTE
HAY MUCHAS CLASES DE VIOLENCIA
EN CUANTO A LOS CRIOLLOS SE REFIERE
TRANSFORMARSE EN MONSTRUO.
JOSÉ EDUARDO Y SU HIJO
Había intenso sol y el ambiente pesado en esa ciudad industrial y en un banco mucho movimiento y un ser malo y astuto vigilaba a dos hombres...
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